Tras el reciente acuerdo petrolero concretado entre las administraciones de Washington y Caracas, Estados Unidos asumió el control mayoritario sobre un volumen de 65.000 millones de barriles de crudo bajo suelo venezolano. De acuerdo con proyecciones y análisis financieros difundidos por el portal Alertas 24, esta cifra representa exactamente el 21,4% del total de las reservas probadas que ostenta la nación sudamericana, tomando como referencia los registros oficiales de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El inventario petrolero venezolano, tasado en 303.221 millones de barriles según el boletín estadístico anual de la OPEP, se posiciona históricamente como el mayor del planeta por encima de potencias energéticas del Medio Oriente como Arabia Saudita, Irán e Irak. Dicho volumen nacional concentra cerca del 19,4% de las reservas crudas globales, estimadas globalmente en más de 1,5 billones de barriles.
Impacto del acuerdo en las reservas nacionales
Bajo el esquema de este convenio energético, los 65.000 millones de barriles comprometidos con el gobierno estadounidense equivalen a poco más de una quinta parte del patrimonio hidrocarburífero total del país.
En términos prácticos, la proporción pactada significa que, por cada cinco barriles de petróleo que resguarda el subsuelo venezolano, aproximadamente uno pasa a estar bajo la esfera de control mayoritario por parte de Estados Unidos, marcando un hito geopolítico y comercial de gran relevancia para el mercado petrolero internacional.





